¿Una Nueva Burbuja del Petróleo?
Hace poco mas de un año atrás, cuando el barril del petróleo comenzó a dispararse a pesar de los esfuerzos por estabilizarlo en la banda de 30 dólares, nos ocupamos de los factores políticos que tradicionalmente han incidido sobre la evolución del precio de este recurso sustancial. Esta nota aporta nuevos elementos que permiten comprender mejor el escenario y factores que están incidiendo en este mercado prestando particular atención al papel que juegan las expectativas y maniobras especulativas.
¿Puede explicar el aumento del consumo de energía la cuadruplicación del precio del petróleo, que en sólo siete años pasó de menos de u$s 15 por barril a más de 60?
Definitivamente no. Justificar el fuerte aumento del precio del crudo como consecuencia de su escasez estratégica y la posibilidad de agotamiento de las reservas es un viejo argumento que no permite captar adecuadamente la naturaleza de los bandazos de corto plazo. Es más, todos los análisis de prospección realizados unos años atrás, basados exclusivamente en alternativas de demanda (incluyendo la irrupción de China y otros paises en la escalada creciente de consumo), costos de producción e inflación, difícilmente llegaban a estimar, para este periodo, un precio superior a los 35 dólares por barril.
La realidad ha refutado estas previsiones y echado por tierra complejos modelos econométricos y los criterios "científicos" sobre los que se sustentaban. Como en tantos otros ámbitos de la economía la pureza de los supuestos no se condice con la realidad y se desmorona frente a las jugadas y conductas imprevisibles de numerosos actores y circunstancias, algunas de las cuales pasaremos revista a continuación.
Los nuevos riesgos
La política y la bipolaridad Norte-Sur sigue siendo uno de los grandes animadores de esta historia a partir del hecho que las mayores reservas de petróleo se concentran en paises del Tercer Mundo, particularmente Medio Oriente, mientras que los mayores consumidores son los paises industrializados. El caso más emblemático es EEUU que consume la cuarta parte del total mundial y dispone de reservas escasas, con pronostico de agotamiento en 10 años.
La estrategia desplegada por EEUU a partir de la crisis de 1973-74 hasta Irak estuvo orientada a reducir el precio del crudo a través de la concertación de los grandes consumidores (creación de la AIE), el debilitamiento del cartel de productores nucleado en la OPEP y la incorporación de nuevas áreas y paises a la producción. Como resultado, el precio del crudo descendió paulatinamente hasta llegar a cotizar a sólo 12 u$s/bl en 1998.
Paradójicamente, el cambio de conducta de EEUU, que ha pasado a acciones de intervención directa en Medio Oriente, ha tenido un efecto contraproducente aumentando la inestabilidad y los peligros. Una clara expresión de este hecho es el derrumbe a menos de la mitad de la producción de crudo de Irak y la dificultad por alcanzar los niveles previos a la invasión. El mercado ha hecho una clara lectura y traducción económica de este fenómeno incrementando la "prima por riesgo político" que recarga el precio de cada barril de petróleo.
Otro de los riesgos en ascenso se relaciona con el agravamiento de la situación climática a consecuencia del recalentamiento global y la falta de políticas claras para frenar la contaminación del medio ambiente. Una de las áreas mas castigadas por la furia de la naturaleza es y seguirá siendo el Golfo de México, la principal zona productora de crudo y elaboración de derivados de EEUU. Catástrofes como la de Katrina ejercen, además del impacto directo sobre los costos de producción, una gran influencia sobre las expectativas futuras de los operadores, recargando aún mas el precio final del producto.
Timba y burbuja
Sin embargo, es muy posible que resulte el factor especulativo la causa más importante del acelerado incremento del valor del barril. La volatilidad de precios ha incentivado la atracción de los cada vez más poderosos "fondos timberos" ("hedge funds") que juegan o apuestan a futuro, dando lugar a una burbuja similar a aquella que a fines de la década pasada alimentó la timba de las punto com e impulso subas y colapsos en operaciones realizadas con títulos públicos de paises emergentes.
Una idea de la importancia e influencia que ejercen estos fondos en mercados de papeles y commodities se desprende del volumen de recursos que manejan. Actualmente, se estima que operan mas de cinco mil hedge funds en el mundo (el 90% de los cuales lo hace desde EEUU) con un volumen de recursos que supera los 800 mil millones de dólares!!! Hace apenas 15 años atrás había sólo seiscientos fondos de esta naturaleza con activos que no alcanzaban a 40 mil millones de dólares.
¿Qué esperar del futuro?
A nuestro entender en el mercado del petróleo se esta formando una nueva burbuja. Los precios actuales no guardan relación alguna con los costos de producción ni de sustitución de este recurso. Los grandes beneficiarios de esta espiral ascendente son sectores especulativos que han hecho inconmensurables diferencias apostando a futuro a expensas de los consumidores de todo el mundo.
Estamos asistiendo a una nueva y feroz distribución de ingresos a escala mundial, similar a la vivida en la década del 70 cuando el precio del barril de crudo se disparó, inicialmente, de 3 a 12 dólares para alcanzar, años después, valores cercanos a los 40 dólares. La gran acumulación de recursos generó un grado de liquidez desconocido (los petrodólares) que cambió el escenario financiero mundial e inició una espiral de endeudamiento de graves consecuencias para paises en desarrollo, como es el caso de nuestro país.
Posiblemente ha llegado el momento en que los jugadores "realicen ganancias" aflojando la presión en el mercado de futuro. Si a ello se suman acciones concertadas de los paises productores y consumidores el precio del barril iniciará un progresivo descenso. Sin embargo, este escenario requiere de un giro sustancial en la estrategia de EEUU, comenzando por deponer el ejercicio arbitrario y prepotente de su hegemonía y asumiendo con seriedad el compromiso de neutralizar las amenazas que se desprenden del creciente poderío de esta nueva modalidad del capital financiero.
En síntesis, el funcionamiento de este mercado (como tantos otros) se encuentra condicionado por la conducta de actores políticos y especuladores, lo cual reduce sustantivamente el margen de predicción de la economía.
Por Alberto Pontoni. Setiembre 2005


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