Análisis PEST

Análisis Político, Social y Económico

El análisis PEST (Político, Económico, Social y Tecnológico) ayuda a tener en cuenta qué influencias del entorno han sido especialmente importantes en el pasado y a saber hasta qué punto ocurren cambios que las pueden hacer más o menos significativas en el futuro. Consideramos que este tipo de herramientas son de pertinencia para el análisis del sector y, en este caso, nos permitirá esquematizar la información desarrollada a lo largo del presente para terminar de entender cuáles son las estrategias que existen. (Cuadro 3)

 

Cuadro 3 – Aspectos del PEST

  1. ¿Qué factores del entorno afectan a las organizaciones del sector?
  2. ¿Cuáles son los más importantes en este momento? ¿y en los próximos años?

Político / Legales

Estabilidad en los cargos del gobierno

Regulación a través de la Ley de Sociedades Comerciales

Económicos

Ciclo de negocios

Nivel de la tasa de interés

Inflación

Nivel de morosidad

Socio-Culturales

Crecimiento demográfico

Distribución del ingreso

Movilidad Social

Estilo de vida

Consumismo

Nivel de educación

Tecnológicos

No hay

Dentro del sector de las Entidades de Crédito para Consumo se puede observar que la rivalidad entre los competidores, por un lado, y por el otro los clientes, son las dos fuerzas (según el análisis de la Cruz de Porter que hemos hecho) más significativas, ya que demandan la mayor parte de la atención por parte de estas Entidades. Los competidores entre sí, conforman una muy fuerte influencia para el sector, ya que se advirtió que al ser relativamente pocos los que imponen pautas a seguir en el mercado, las consecuencias de una determinada acción repercuten inmediatamente cuando es implementada. Asimismo, los movimientos que realizan los consumidores (clientes) son un claro indicador de la situación social. Estos movimientos exponen con claridad el nivel de actividad que existe en la zona, ya que una baja general en el nivel de la actividad, hace que repercuta, directamente, en la cobranza y en los niveles de morosidad.

Como podemos observar en el cuadro 4 (niveles de morosidad durante un lapso de tiempo), a partir del mes de Agosto de 2000, comienza una acumulación creciente en el índice de morosidad. Pero es a partir del mes de Noviembre de 2001, donde este índice sube vertiginosamente (a raíz de la creciente incertidumbre que se generaba en materia de inestabilidad política y económica) a un nivel "insostenible", y muy superior, que los valores alcanzados durante la crisis del Tequila, hasta llegar a su punto mas crítico durante el mes de Marzo y Abril de 2002. A partir de allí, este índice, comienza a bajar con la misma intensidad con que se había incrementado hasta llegar a un nivel estable a partir de Enero de 2003 (muy por debajo de los niveles de Agosto de 2000). Una de las razones principales por la que comienza dicho descenso es que el sector se contrae limitando y acotando la oferta de créditos a través de los aumentos de los requisitos para el otorgamiento de los préstamos. La otra razón, es que se limita la demanda de créditos por parte de los clientes. De esta manera, esta información nos muestra la vulnerabilidad del sector.

La principal influencia que condiciona subyacentemente a las cinco fuerzas descriptas por Porter, y tiene la mayor atención de las empresas, es el factor económico. Este sector es esencialmente vulnerable a los vaivenes de la economía o ciclos del mercado. Esto quiere decir que ante un shock externo, el sector financiero, y en nuestro caso el sector financiero no bancarizado, se ve afectado negativamente en su balance financiero. Cabe destacar que esta vulnerabilidad es, prácticamente, automática, como sucede en el resto del sector financiero (abarcando también las entidades comprendidas en la Ley de Entidades Financieras). Cuando nos referimos a la vulnerabilidad "automática", tomamos como supuesto que el sector no puede defenderse de las distintas medidas macroeconómicas de forma inmediata, ya que las variables que sostienen el normal funcionamiento del sistema son muy volátiles a cualquier movimiento macroeconómico. Esta sensibilidad hace que cualquier movimiento pueda generar algún tipo de incertidumbre que afecte negativamente el sector.

Esto se tornó evidente a fines de 2001 con la imposición del corralito bancario. Según nuestro criterio, a diferencia de otros sectores en donde se ha desarrollado lo que podríamos llamar una "red de contención" para quienes los componen, parece ser que los integrantes de este sector no han alcanzado el grado de maduración necesario para implementar este tipo de estrategias, o al menos no han encontrado la forma de hacerlo. Éstas no solo les permitirían aumentar su poder, sino también establecer mayores barreras a la entrada y una mayor consolidación del sector. Si bien el tipo de servicio que se ofrece conlleva un cierto grado de protección de la información, ya que no existe costo de fluctuación alguno o, inclusive, un cliente puede tener créditos en varios prestadores al mismo tiempo, existe la Cámara de Entidades de Crédito para Consumo (CAECC) que concentra cierto grado de información remitida por las entidades que la componen, pero que sólo produce un boletín protectivo y la sensación de sus integrantes es que realmente no cubre con las expectativas. Desde nuestro punto de vista, creemos que es el actor clave para desarrollar estrategias de coordinación, estimulando a las empresas a que compartan información de relevancia para formularlas.

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