Crisis de la Economía Argentina

La nueva crisis argentina

Trabajo presentado para la cátedra de Macroeconomía, Facultad de Ciencias Económicas, Universidad Nacional de Córdoba, Argentina, Marzo de 2002

María Laura García

lalugarcia@arnet.com.ar

Resumen

El presente trabajo comienza con una breve introducción al estado que presenta la coyuntura económica Argentina en el período pos devaluación. Luego de conocer el marco en el cual se situará el análisis pasamos a analizar las características de las crisis atravesadas recientemente por muchos países emergentes. El objetivo en éste punto es establecer similitudes y diferencias entre los mismos a los fines de pronosticar cual será el "modelo" que seguirá la crisis argentina y, sobre la base de ello, intentar identificar posibles escenarios.

  1. Introducción
  2. La tan temida devaluación ya está entre nosotros. Luego de 10 años y medio de la paridad uno a uno, con los depósitos, créditos, tarifas y demás contratos dolarizados, con el default ya declarado, sin reservas y con control de cambios, la economía en depresión y con el "corralito" bancario con doble cerrojo, se abre sobre la Economía Argentina un escenario por demás complejo en todos los órdenes debido a que desmantelar la gran telaraña de la convertibilidad implica, entre otras cosas, transferencias de ingresos desde un sector de la sociedad hacia otro, modificaciones en los precios relativos, pérdidas y ganancias y disminución del poder adquisitivo de los salarios en caso de que la inflación se disparara.

    Es precisamente en este contexto en el cual se desarrolla el siguiente trabajo. En la primer parte del mismo se efectúa una síntesis de la coyuntura económica Argentina con el fin de indagar sobre las variables sobre las cuales recaerá posiblemente el impacto de la devaluación y aquellas que pueden ser relevantes en cuanto a la magnitud que dicho impacto puede asumir. Luego, continúa con un análisis de la experiencia internacional en situaciones críticas similares a las que hoy atraviesa Argentina. Aquí se hace hincapié en las similitudes y diferencias que dichas experiencias guardan con relación a la crisis argentina y se analizan distintos escenarios sobre la base de ellas.

     

    Síntesis de la coyuntura económica argentina

  1. Sector Real:
  2. Nivel de Actividad: La evolución del nivel de actividad desde el inicio de la recesión a mediados de 1998 acumula una contracción del 14%. Luego de cuatro trimestres en los cuales el PBI se mantuvo "amesetado", a partir del tercer trimestre de 2001 se observó un brusco deterioro el cual se acentuó notablemente en los últimos meses. Así, mientras que en agosto/septiembre el PBI se contrajo a un ritmo de 11% anual (desestacionalizado), entre octubre/noviembre cayó a una tasa del 15% que se profundizó en diciembre alcanzando niveles cercanos al 22%. En consecuencia, la caída en 2001 fue del 4 %. Esta tendencia descendente no solo se mantuvo a principios de este año sino más bien se acentuó a causa de la crisis financiera que se desató en el país.

    Si analizamos las causas de esta profundización en la caída del PBI encontramos que sumado a la ya deprimida demanda interna originada en expectativas desfavorables con respecto a la evolución futura de la economía, los consumidores contrajeron aun mas sus demandas a causa de las serias restricciones de liquidez que impone el "corralito" y a la percepción de pérdida del poder adquisitivo de sus salarios.

    A su vez, los productores y empresas de los distintos sectores se encuentran limitados en cuanto a sus posibilidades de incrementar la producción debido a que la cadena de pagos esta cortada completamente y a que por la gran incertidumbre que existe en el mercado cambiario les es difícil determinar sus costos y la incidencia en sus precios de las variaciones que experimenta el tipo de cambio (dependerá de su estructura de costos).

     

    Precios: Una de las principales dificultades por las que atraviesa el sector real de la economía es la inexistencia de un precio único para cada uno de los bienes lo cual trae aparejado la reducción en el volumen de operaciones entre oferentes y demandantes.

    Por otro lado, la evolución futura que los precios podrían tener depende de la capacidad del BCRA para intervenir y controlar el mercado cambiario. Este factor determinará si el incremento de precios que se observa actualmente se convertirá o no en un proceso inflacionario.

    Además, es interesante citar en este punto una característica de la economía argentina. Al haber atravesado una hiperinflación, ingresa en un terreno muy riesgoso cuando existe un salto importante en el tipo de cambio y en precios. Las expectativas de la población pueden acelerar el incremento generalizado y sostenido de todos los precios lo cual implica que los precios responden mas a la evolución del tipo de cambio que del crecimiento de la oferta monetaria.

    Para finalizar, sabemos que uno de los riesgos de la devaluación es que se implante un control de precios a fines de frenar el alza de los mismos. Este mecanismo históricamente ha fracasado debido a que la consecuencia inmediata que produce es la proliferación de mercados paralelos, o bien, la caída en el desabastecimiento de insumos básicos.

     

    Mercado Laboral: Los niveles de empleo en el sector formal de la economía se han reducido considerablemente. Así lo evidencia la elevada tasa de desempleo que surge de la última EPH realizada por el INDEC el octubre del año pasado. La misma alcanzó a ser del 18,3 %, lo cual implica 2.532.000 desempleados.

    Sin embargo, el deterioro en el nivel de actividad en los últimos meses hace prever que habrá una caída adicional en el empleo, estimándose una tasa de desempleo superior al

    20 % (en el sector formal).

     

  3. Mercado Monetario y Cambiario
  4. Política Monetaria: El BCRA adquiere un papel principal en el curso que ha de tomar la política monetaria y en su eficacia dado que asume el rol clave de regulador de la liquidez en el sistema monetario. Por ello, es indispensable que el mismo ejerza su autonomía como autoridad monetaria, aun bajo las presiones lógicas de la crisis. Evidentemente, sobre la base de la reciente reforma de la Carta Orgánica del BCRA, dicha autonomía se encuentra mas comprometida de lo necesario ya que por medio de la misma se ampliaría el rol del BCRA como prestamista de última instancia para financiar a entidades que padecen incumplimientos técnicos y que podrían sufrir retiros de fondos hacia otras entidades.

    Esta asistencia financiera probablemente generará una demanda de liquidez al BCRA que podría ser tan significativa como la originada por motivos fiscales. Si bien podría modificarse la política de encajes, lo más factible es que la mayor parte del dinero para satisfacer esas demandas de liquidez se obtenga a través de la emisión monetaria.

    En caso de que existan dificultades para absorber la creciente cantidad de dinero, la velocidad de circulación de la moneda se incrementaría existiendo presiones inflacionarias superiores a las estimadas oficialmente (8 % anual) y también presiones a la baja del tipo de cambio real.

    Estas dificultades a las que hacía mención en el párrafo anterior están latentes debido a que el accionar del BCRA está limitado. A diferencia de Brasil y México, Argentina cayó en default lo cual es un impedimento al momento de absorber dinero a través de la colocación de títulos públicos mediante operaciones de mercado abierto. Esto es de vital importancia ya que permiten compensar la emisión monetaria y controlar la liquidez.

    Ante este cuadro de situación el BCRA deberá poner a prueba su capacidad para regular la liquidez anunciando una colocación de letras. Este será su máximo desafío y será superado o no de acuerdo al monto que vaya colocando y a la tasa de interés que se defina. Luego, si el volumen colocado creciera y la tasa de ineterés fuese razonable, el BCRA podría generar la expectativa de ser capaz de ejercer un mayor control sobre la evolución del tipo de cambio y de los precios.

    Indicadores Cambiarios: El tipo de cambio presenta una tendencia al alza a pesar de que el BCRA ha intervenido en algunas oportunidades

    .El cierre de febrero muestra una variación del 7.3% y el valor al 14/03 es de $/U$ 2.45 vendedor.

    Las futuras intervenciones del BCRA se ven limitadas dado que las reservas disponibles para ello se van agotando en las sucesivas intervenciones.

     

     

  5. Política Fiscal
  6. Presupuesto 2002: Una de las cuestiones claves en materia fiscal es la elaboración del presupuesto 2002.Al haber salido de la convertibilidad, ésta tarea se complica por la dificultad que entraña la estimación de ciertas variables claves a saber: tipo de cambio promedio, inflación promedio. Además, es necesario estimar la evolución que tendrá el PBI en términos reales y la recaudación, entre otras cosas.

    Tales variables asumen distintos valores lo cual permite definir distintos escenarios a cerca de cómo será la evolución futura de la economía.

    De acuerdo a las proyecciones oficiales sobre las variables antes mencionadas, surge un escenario fiscal muy débil e inestable. Las estimaciones realizadas distan de la realidad y no concuerdan con las expectativas de los demás agentes de la economía. Por ejemplo, según datos oficiales el PBI sufriría una contracción del 5-6 % lo cual es poco creíble debido a que en Enero se contrajo 20, 3 % a/a. Además, el gobierno espera una caída en la recaudación del 6 %, lo cual también es difícil de tomar como válido cuando en enero cayó 20 % a/a. Aquí hay que tener en cuenta también que la recaudación depende en gran parte del nivel de actividad por lo que la caída mayor a la estimada del PBI también afectará negativamente a la recaudación. Por último, el supuesto de que el tipo de cambio promedio será de $/U$ 1,6/ 1,7 es algo utópico siendo que en tan sólo dos meses el tipo de cambio tuvo un salto mayor al 100% y la tendencia alcista se mantiene sin señales de cambio.

    Cuentas Fiscales: en éste item es interesante analizar una "paradoja" que se refiere a que cuando los supuestos que se adoptan sobre el tipo de cambio y la inflación implican una devaluación y un "pass-trough" (traslado a precios de la devaluación) mayores que los anunciados oficialmente, las cuentas fiscales presentan una mejoría. Esto es así, siempre y cuando el gasto público no se indexe paralelamente al aumento de los precios.

    Metas a cumplir: De acuerdo a la experiencia de Brasil que obtuvo un superávit primario

    del orden de 3,5 % del PBI, es muy probable que el FMI plantee metas más exigentes que las elaboradas por el gobierno en materia fiscal y exijan un superávit primario del 1,5 % PBI. El cumplimiento de ésta exigencia implicaría un esfuerzo adicional de $2.200 millones.

  7. Sector externo
  8. Exportaciones: el efecto que tendrá la devaluación sobre las empresas vinculadas a la exportación es difícil de cuantificar. Al modificarse la paridad cambiaría se produjo un aumento de los precios de los insumos importados, pero se mantienen en pesos los salarios y demás costos internos (aunque no ajenos a un ajuste inflacionario) con lo cual mejora la rentabilidad en pesos de las empresas exportadoras. El impacto sectorial dependerá de la estructura de costos de cada sector y de la necesidad de financiamiento que tengan.

    En el caso de Brasil, durante el año posterior a la devaluación las exportaciones cayeron

    6,1 % interanual, debido al desorden que generó la crisis en la economía doméstica y las dificultades que aparecieron para financiar las operaciones de comercio exterior.

    En el caso de Argentina la magnitud de la crisis interna ha sido mayor, complicando y extinguiendo el crédito (prefinanciación de exportaciones) por lo cual inicialmente podría darse una caída en las exportaciones.

     

    Saldo Balanza comercial: de todos modos, en el mediano y largo plazo los efectos de la devaluación deberían favorecer al sector de bienes transables y aumentar las exportaciones. Simultáneamente debería verificarse un ordenamiento de las variables macroeconómicas y una recuperación de las importaciones, que en muchos casos son insumos claves de productos de exportación.

    Por consiguiente, podría darse una secuencia paradójica: primero, aumenta el superávit comercial, pero con caída simultánea de importaciones y exportaciones(mas las primeras que las segundas). Y después, se puede dar el crecimiento de las exportaciones cuya señal será que las importaciones empiecen a recuperarse.

     

  9. Negociaciones con el FMI

Lo más relevante en el diseño de cualquier programa es que es necesario que exista credibilidad del gobierno, no sólo por parte del FMI sino por parte del resto de los agentes locales.

Opciones: Generalmente el FMI plantea una serie de requisitos para otorgar asistencia financiera a los distintos países que lo solicitan. Entre ellas se destacan:

En Argentina es harto conocida la dificultad que entraña encarar reformas estructurales debido a que existen en el Congreso alianzas políticas que dan sustento político al gobierno por lo que es más difícil que se avance en éstas materias. El FMI es consciente de ello, por lo tanto concentrará sus exigencias en políticas de estabilización y corrección de desequilibrios macroeconómicos.

 

  1. Experiencias Internacionales

La experiencia de todos los países que atravesaron crisis similares a la que hoy atraviesa Argentina- México en 1995, el sudeste asiático en 1997, Rusia en 1998, Brasil en 1999 y ecuador en 1999/2000 - indica que se abre un período mas o menos prolongado (no inferior a un año) donde se irá procesando la desvalorización de la moneda, con una fuerte intervención del estado que irá determinando como quedarán los precios, tarifas, salarios, deudas internas y externas, activos, contratos, es decir, absolutamente todo.

A su vez, estas economías sufrieron un retroceso en términos del nivel de actividad porque los precios están en permanente reacomodamiento, resulta difícil determinar los rendimientos para las nuevas inversiones, el salario real se deteriora, etc.

¿El modelo es Brasil o México?

Al analizar lo que sucedió tanto en la crisis que atravesó Brasil como en la de México, es interesante observar el comportamiento que tuvieron las siguientes variables: evolución de los precios y del tipo de cambio, grado de apertura, dependencia del ahorro externo, costo fiscal de la crisis bancaria como porcentaje del PBI. En base a ello se pueden sacar importantes conclusiones, a saber:

Centraremos la atención en el comportamiento que tuvieron los precios en ambos países siendo que el mismo fue muy diferente en uno y otro. En los doce meses posteriores a la devaluación, los precios se incrementaron 58,8 % con una devaluación del 114,2 % en México y solo 9,7 % en Brasil con una devaluación del 63,4 %. Es decir que en México se registró un pass-trough del 51,5 % mientras que en Brasil fue de solo 15 %.

Esta divergencia de comportamientos posiblemente sea el resultado del mayor grado de apertura de México (55 % en 1996) que en Brasil (22% en 1999). Pero el factor más relevante es el hecho de que en México la devaluación estuvo acompañada de una crisis bancaria que tuvo un costo fiscal de 25 % del PBI a diferencia de Brasil donde el impacto fiscal de los problemas financieros fue de solo el 2 % del PBI.

 

Similitudes y diferencias

 

El reemplazo de un sistema de bandas por uno de libre flotación que se llevó a cabo en México y en Brasil implicó la devaluación de sus monedas. El mismo tuvo lugar para conjurar la crisis del sistema financiero y evitar el default por lo que no declararon la cesación de pagos ni necesitaron acudir al congelamiento de los depósitos bancarios, respetando de este modo la propiedad privada.

La situación pre- crisis en estos países se destaca porque ambos crecían a tasas moderadas antes de la modificación del tipo de cambio a diferencia del caso Argentino que llevaba acumulados casi cuatro años de profunda recesión antes de que se produzca la devaluación.

Con respecto a Brasil, una de las principales diferencias es que el vecino país inmediatamente adoptó una política monetaria de control de precios impulsada en el período posdevaluación por un prestigioso equipo técnicamente sólido e independiente. Elevaron las tasas de interés, aun en perjuicio del nivel de actividad.

Con respecto a México vemos que hay características que nos asemejan como que ambas son economías altamente dolarizadas y tienen fuerte dependencia del ahorro externo. En cuanto a las diferencias, la principal es que México es socio comercial de EEUU lo cual fue un determinante crucial para la salida de la crisis.

 

Finalmente, es importante mencionar que existen otras variables que nos asemejan a uno u otro país y que, por ende, pueden dar una idea de si la salida de la crisis será similar a uno u otro caso. Las mismas son las siguientes: inflación previa, nivel de actividad, grado de sobrevaluación cambiaria, confianza en las medidas y los determinantes de la demanda del peso.

En cuanto al poder político, tanto en México como en Brasil los presidentes que encararon la devaluación habían llegado recientemente al poder de manera legítima y contaban con altos índices de popularidad. La crisis hizo que su imagen se vea opacada pero en tan solo dos años ya habían recuperado la mayoría de su poder político. Obviamente nada de esto se condice con la realidad Argentina donde el gobierno no tenía poder en absoluto, reina el descontento social y la sociedad toda está inmersa en una crisis de credibilidad hacia la clase dirigente.

 

Al analizar detenidamente la situación pre crisis y principalmente el hecho de que ni México ni Brasil declararon default, surge la idea de que el modelo a seguir no es ninguno de ellos sino que lo mas apropiado para evaluar las perspectivas del caso argentino es dando una mirada a lo que ocurrió con las ocho crisis que combinaron devaluación, default y colapso del sistema financiero. Nuestro país es el noveno de esos casos en los cuales el gatillo de la crisis fue la fuga de capitales y la consiguiente disminución de reservas en pos de preservar la paridad cambiaria. En éstos casos, el PBI cae entre 12-15 % el año de default, se producen disturbios sociales muy violentos y cinco de cada ocho - Argentina es el sexto de nueve- la crisis trajo la caída del gobierno, sin que ello implicara la salida de la democracia.

De estos ocho países hubo tres (Corea del Sur, Malasia y Singapur)en los cuales la salida de la crisis fue rápida ya que comenzó antes de cumplirse un año de la misma. Estas economías presentan características diferentes a la Argentina ya que poseen baja dolarización, elevadas tasas de ahorro interno, el costo fiscal de la crisis bancaria fue moderado (16 % PBI) y, Corea, por ejemplo, es una economía muy abierta (grado de apertura en 1999 era del 62, 8%).

En otros dos casos la salida llevó dos años. Se trata del mundo occidental: Ecuador y Rusia

Mientras que en los tres casos restantes (Indonesia, Tailandia y Birmania)la salida fue muy lenta, tal es así que les llevo entre tres y cuatro años volver a crecer.

A continuación se hace hincapié en las experiencias de Ecuador, Rusia e Indonesia por ser las que más se adaptan al caso argentino. Existen ciertas características que permiten pensar que en Argentina puede darse un comportamiento análogo al observado en ellas. No hay que olvidar que si bien existen muchas similitudes entre ellas, el caso argentino es aun mas complejo: en primer lugar, porque ninguna de ellas presentó fuertes caídas en el PBI en los años anteriores a la crisis; en segundo lugar, porque ninguno de ellos declaró la cesación de pagos de la totalidad de su deuda como veremos a continuación:

En cambio, en Argentina el gobierno declaró (y "festejó") el default del 100 % de la deuda pública e intenta ahora introducir el de la deuda privada.

Respecto del sistema financiero, los sucesivos bails-out de bancos tanto de Ecuador como de Indonesia implicaron un costo fiscal de 15 % y 50 % del PBI, respectivamente. Además, en Ecuador se determinó el congelamiento de depósitos con lo cual se preservaron las reservas internacionales.

En cambio, en Argentina en los primeros once meses de 2001 se perdió el 19 % de los depósitos privados y luego, en noviembre, el clima de desconfianza aceleró la salida de fondos (3 % adicional) lo cual obligó al gobierno a establecer el "corralito". Además, a la fecha el BCRA otorgó financiamiento a los bancos por $9.000 millones(3% PBI) y aun no se produjo la reestructuración de la banca por lo que puede esperarse que el costo fiscal de la crisis bancaria represente un elevado porcentaje del PBI.

Por último, el impacto de la devaluación/default sobre el nivel de actividad dependerá mucho de las condiciones que presentaba la economía al momento de la crisis pero fundamentalmente de la consistencia del programa posdevaluación. Según este último criterio podemos distinguir 2 grupos:

Datos de Interés: El incremento en el tipo de cambio en los doce meses posteriores a la devaluación fue de 250 % en Ecuador y de 280 % en Rusia, mientras que el incremento de los precios en el mismo período fue de 100 % y del 60 % en Ecuador y Rusia, respectivamente.

El traslado a precios de la devaluación fue mayor en Ecuador (40%) que en Rusia

(21,4%) debido a que ecuador es una economía altamente dolarizada.

Recuperación: Una de las variables que ayudó a la recuperación fue la evolución de los precios del petróleo, pero ante todo, la misma fue consecuencia de las políticas realistas que se aplicaron. El ajuste a la economía fue menos severo. El PBI se contrajo 7 % en Ecuador y 5 % en Rusia en el año posterior a la crisis y en dos años estaban creciendo. En 2001 fueron los dos países emergentes que más crecieron (5 % en ambos casos) y sus bonos los que más rindieron: Rusia (57 %) y Ecuador (38 %); en ese mismo período los bonos de Argentina caían 63 %.

 

Datos de Interés: El incremento en el tipo de cambio y en los precios en los doce meses posteriores a la devaluación fue de 435 % y 80 % respectivamente. El pass-trough fue del 18,4 % (similar a Rusia, economías poco dolarizadas) lo cual afecta a la evolución del tipo de cambio real.

Recuperación: La salida de la crisis fue tardía debido a que existieron muchos errores de política económica que llevaron a un desmoronamiento de la actividad del 13 %.

 

De lo analizado supra es factible inferir que en Argentina, el incremento en el tipo de cambio, su traslado a precios y la disminución del PBI dependerán principalmente del programa económico que se adopte. Un plan integral debería definir objetivos e instrumentos de política monetaria; metas estrictas en materia fiscal; pautas de política financiera(reprogramación de la deuda, negociaciones con FMI) y comercial (ALCA) e introducir las reformas estructurales pendientes (coparticipación, reforma laboral, previsional, impositiva, etc.)

Si un programa de estas características fuese implementado el tipo de cambio podría aumentar, por ejemplo, sólo 100 %, con un traspaso a precios del 40% y una caída del PBI del 8 %, evitando así un derrumbe mayor como el de Indonesia.

En cambio, la falta de un programa coherente o su definición tardía, podría conducirnos a un proceso espiralizante de devaluación-inflación y una contracción de la actividad económica superior al 15 %.

Por lo tanto, es de vital importancia tener en cuenta los puntos de partida de las crisis cambiarias y el rol crucial que juega la política económica posdevaluación y su marco institucional. Si ésta es creíble, el incremento en los precios será temporario, en caso contrario, la devaluación alentará las expectativas inflacionarias, siendo necesarias nuevas devaluaciones para que la misma sea efectiva lo cual puede llevar a permanentes altas tasas de inflación que harían insostenible cualquier plan económico.

 

  1. Conclusión

A lo largo del trabajo he analizado las variables de la coyuntura económica, lo cual me ha permitido tener una idea de la magnitud de los principales problemas que aquejan actualmente a cada uno de los sectores que componen la economía.

A partir de esta amplia visión de la realidad que adquirí me resulta factible elaborar distintas hipótesis de trabajo y así conformar escenarios compuestos por estimaciones de un conjunto de variables consideradas relevantes.

Dentro de estos lineamientos se puede encuadrar el análisis efectuado sobre las experiencias de otros países que atravesaron crisis similares debido a que ello fue la llave que me posibilitó establecer, sobre la base de similitudes y diferencias, una serie de conjeturas a cerca de cual podría ser el rumbo futuro de la economía. En este sentido se pudo observar que el programa económico que se adopte y su credibilidad son decisivos.

Sector Externo Argentino

© Laura García 2002. Reproducción total o parcial sólo con autorización previa y por escrito del autor. Todos los derechos reservados.