Naturaleza del Estado

Todos los países aceptan la existencia de un estado mas allá de la postura política y filosófica que adopten. El mercado provee de manera eficiente ciertos bienes, pero falla en la provisión de otros, justificando la intervención del Estado.

La magnitud que debe alcanzar variara de acuerdo con la posición filosófica e ideológica de cada persona. En un extremo están quienes demandan un Estado grande y en el otro extremo un Estado pequeño.

La medida para determinar la magnitud del Estado es el nivel de gasto público total de todos los niveles de gobierno (nacional, provincial y local) medido con relación al Producto Bruto Interno. Con esta comparación entre índices se elimina el problema de la inflación. Existen otras actividades del Estado no incluidas en el Gasto Publico pero que afectan al poder del Estado en la economía, por ejemplo, las regulaciones y determinadas medidas de política fiscal.

Las corrientes filosóficas acerca de la magnitud y el rol del Estado varían entre dos extremos:

  • El estado como un organismo natural al que las personas deben someter sus voluntades. El estado es quien conduce a la sociedad a su realización y a una situación óptima.
  • El estado debe intervenir lo menos posible en la vida de las personas, existiendo tan solo como un medio para que obtengan su bienestar.

Adam Smith sostenía que el interés particular de los individuos en aumentar la producción generaba un aumento del ingreso de toda la comunidad. Esto sucedía por medio de una “mano invisible” la que generaba que el objetivo alcanzado sea el bien de la comunidad. Smith se oponía al intervencionismo estatal y las teorías mercantilistas. Suponía que el rol del Estado debía ser reducido, limitándose a observar como los individuos, persiguiendo su propio interés y compitiendo entre ellos, logran incrementar la renta de la sociedad en su conjunto. El individuo que mejor producto ofrecía y a menor precio era premiado por el mercado, desplazando a los restantes oferentes. Reconocía que la existencia del estado era necesaria solo para proveer determinados bienes públicos, en particular la seguridad.

David Ricardo, demostró como la mejor asignación posible de recursos se lograba sin trabas al comercio internacional. Esto es sin impuestos distorsivos como los derechos de importación y de exportación.

Por otro lado, quienes estaban a favor de la intervención del estado, sostenían que el estado debía ocuparse de reorganizar la economía y la sociedad, principalmente mediante el control y la distribución de la producción.

Marx veía a la empresa privada como la unión de los individuos en grupos de interés, como sindicatos o cooperativas de producción, los que actuando de manera conjunta perseguían el interés mutuo.

Keynes suponía que el estado debía actuar para estabilizar los problemas que presentaban los ciclos económicos. Su ideología estaría en una posición intermedia entre Smith y Marx. Sostenía que la economía podía fallar en el proceso de acumulación de capital y desarrollo económico.